El sábado de pasión se trasladó la imagen de Ntra. Sra. de la Caridad desde su capilla en el Santuario de la Victoria hasta la casa hermandad de la Cofradía, recorriendo numerosas calles del barrio por el mismo itinerario del pasado año que tan bien recibido fue por los vecinos.
El cortejo, que partió poco después de las cinco de la tarde, iba formado por un gran número de hermanos, niños y mayores, que portaban flores y velas. La primera parada se realizó en la casa hermandad de la Cofradía del Rocío, donde el Hermano Mayor junto a un numeroso de hermanos, esperaban con las puertas abiertas y atendiendo a su invitación, el trono de la Virgen de la Caridad fue llevado hasta el interior del salón de tronos donde se realizó un intercambio de ofrendas de flores.
A continuación se celebró un sencillo acto en la Plaza de San Marcelino Champagnat, junto a representantes de la Comunidad Marista, Hermanos Mayores Honorarios de la Cofradía. El trono de la Virgen giró en la plaza para acercarse al busto de San Marcelino donde la cofradía depositó una canastilla de flores y se realizó un momento de oración.
Poco después y ante la sede de la Asociación de Mayores del Barrio de la Victoria, la Virgen de la Caridad hizo la última parada antes de emprender de nuevo camino hacia la casa hermandad. Fue recibida por el Presidente de la Asociación y la Junta Directiva, acompañados por el Concejal del Distrito Centro, D. Diego Maldonado, la Directora del Distrito, Dña. Carmen Casero y de numerosos vecinos que se quisieron sumar al acto y oir las saetas que se la cantaron a la Ntra. Sra. de la Caridad.
Al llegar a la casa hermandad, la Banda de las Flores que acompañaba en la procesión tras el trono de la Virgen, interpretó la marcha "Caridad y Amor Agustinianos", obra de D. Manuel Puyó Visauta, que se estrenó en este día con motivo del traslado. El maestro Puyó dio los últimos toques de campana antes de que el trono entrara en la casa hermandad y finalmente se rezó una oración a la Santísima Virgen.
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