La estación de penitencia del Viernes Santo volvió a poner de manifiesto la vitalidad y el compromiso de nuestra Hermandad, contando con una amplia participación de hermanos y hermanas en el cortejo procesional.
La comitiva estuvo integrada por 500 nazarenos, 383 hombres y mujeres de trono, 50 miembros de la comisión externa y auxiliares y 42 acólitos, además de 230 músicos.
La jornada se desarrolló conforme a los horarios previstos, iniciándose a las 10:30 horas con el Vía Crucis y el traslado del Santísimo Cristo del Amor y de la Virgen de los Dolores. A las 15:30 horas tuvo lugar la llegada de los nazarenos al jardín del Santuario, seguida a las 16:00 horas por la incorporación de los hombres y mujeres de trono en la Casa Hermandad. A las 16:50 horas, según la hora prevista, dio comienzo nuestra estación de penitencia.
El recorrido procesional presentó como principal novedad la >modificación de su itinerario de regreso en el entorno del centro histórico, incorporándose las calles Calderería, Méndez Núñez, Plaza del Teatro, Puerta de San Buenaventura, Mariblanca y Peña, así como la inclusión de Calle Manrique en el barrio de la Victoria, manteniéndose el resto del recorrido conforme al trazado de años anteriores.
Entre los estrenos patrimoniales destacó el nuevo trono del Santísimo Cristo del Amor, concebido a partir del diseño de Fernando Prini Betés (q.e.p.d.) y ejecutado gracias al trabajo conjunto de diversos artesanos: Manuel Toledano en la talla, Abraham Ceada en la imaginería, Tomás Fernández en el dorado, José Garciaga en el marmoleado, Orfebrería Montenegro y la carpintería de Manuel Molina. Asimismo, se incorporaron un nuevo juego de potencias para el Santísimo Cristo del Amor con la inscripción “DEUS CHARITAS EST”, el INRI con las características golondrinas del diseño anterior, una cruz plana realizada en cedro real, ébano, limoncillo, raíz de nogal y erable, así como una ráfaga y un puñal para la Santísima Virgen de los Dolores, todas estas piezas ejecutadas por Orfebrería Montenegro y donadas por familias devotas de la Hermandad. Igualmente, se estrenó una nueva marcha procesional dedicada a Nuestra Señora de la Caridad, compuesta por Alfonso López Cortés, así como el mástil de bandera de la corporación, diseñado y ejecutado por Paula Orfebres.
Nuestra Señora de la Caridad fue ataviada para la ocasión por su vestidor, D. Guillermo Briales, luciendo la saya burdeos ejecutada por el taller de bordados de la Cofradía y un delicado encaje de Bruselas del siglo XIX enmarcando su rostro. Sobre su pecho destacaba el corazón flamante agustiniano, símbolo de los orígenes y de la espiritualidad de la corporación, completando el conjunto la corona de Seco Velasco, enriquecida con diversas piezas de joyería.
El exorno floral del trono de Nuestra Señora de la Caridad estuvo compuesto por rosas, rosas de pitiminí y fressias blancas, mientras que el del Santísimo Cristo del Amor se realizó con claveles “sangre de toro”.
La Cofradía desea expresar su más sincero agradecimiento a la Banda de Cornetas y Tambores del Paso y la Esperanza, que acompañó al Santísimo Cristo del Amor, y a la Banda de Música Virgen del Rocío, encargada del acompañamiento musical de Nuestra Señora de la Caridad, por su profesionalidad y contribución a la solemnidad de nuestra estación de penitencia.
Igualmente, la Cofradía agradece profundamente el compromiso y la entrega de todos los participantes, cuyo esfuerzo hizo posible una estación de penitencia marcada por el recogimiento, la solemnidad y el fervor.